Los períodos de prueba de ADSL pueden salir caros

Dudas para dar de baja el ADSL durante el período de prueba

Cuidado con los períodos de prueba o el derecho de desistimiento al contratar ADSL. Algunas compañías cobran más de 100 euros en concepto de gastos de gestión al darse de baja en esos días

Quizás hayas visto en alguna publicidad o te hayan informado de que, aunque una oferta de ADSL tenga permanencia, existe un período de prueba de 7 o 14 días en el que podrías darte de baja gratuitamente. Pero lo cierto es que, en la práctica, en muchas ocasiones hay que pagar cantidades importantes si se cancela el servicio en este período.

Por ejemplo, hasta hace no mucho, el ADSL de Orange así como sus ofertas de internet y móvil Canguro se anunciaban con un período de prueba de 7 días a partir de la instalación del servicio. Esta semana de prueba tranquilizaba seguramente a muchos usuarios que temían comprometerse a una permanencia. Sin embargo, una simple búsqueda arroja ahora un gran número de quejas contra la compañía por haber cobrado entre 100 y 200 euros en concepto de gastos de gestión al solicitar la baja durante esos días.

Por Ley, 14 días para desistir

¿Una triquiñuela del marketing? En realidad, por Ley, todos los contratos firmados por internet o a distancia han tenido siempre un período de desistimiento. Éste había sido de 7 días hasta la aprobación de la nueva Ley de Consumo, que lo ha ampliado a 14 días naturales (entró en vigor el pasado 13 de junio). Quiere decir que si compramos algo por internet, tenemos por Ley hasta dos semanas para arrepentirnos, devolver el objeto y que nos reembolsen su coste sin que nos apliquen ninguna penalización. Lo máximo que tendríamos que pagar son los gastos de envío de vuelta.

Esto también se aplica a las contrataciones de ADSL por internet o teléfono. Sin embargo, hay matices. En el caso de comprar un objeto por internet y devolverlo, la tienda no pierde nada (o casi nada). Pero si la compañía de internet ya nos ha activado el ADSL en casa, ha incurrido en unos costes que no va a poder recuperar. Para hacernos una idea, la instalación de una nueva línea telefónica puede suponerle hasta 100 euros. Y si sólo se trata de una portabilidad, los costes son de unos 50 euros. .

Deben cobrarnos una cantidad justa

No es ilegal que una compañía cobre unos gastos si nos damos de baja en el período de 14 días de desistimiento. Sin embargo, estos costes deben ser razonables. Desde el Instituto Nacional de Consumo nos explican que si el usuario ejerce su derecho de desistimiento una vez ha comenzado un servicio (la instalación de la línea, la conexión, etc.), deberá entonces abonar la parte proporcional de este servicio al ejercer su derecho.

El problema es saber cuál es el valor de esa parte proporcional. Antes de la activación de la línea, no se ha empezado a ofrecer el servicio, por lo que en principio el consumidor no tendría que abonar nada. Una vez instalada la línea, es más difícil de calcular, pero por ejemplo en una portabilidad no parece razonable que se superen los 50 euros, que sería el valor del mercado de la instalación. Y si el usuario devuelve el router, no tendría que pagar por el aparato.

Derecho de desistimiento en el contrato de Orange

Este derecho no sólo está presente en la Ley, sino también en el propio contrato que firmamos con la compañía. Si por ejemplo cogemos las condiciones de Orange, se menciona que el cliente dispone de 14 días naturales para desistir pero que la compañía puede reclamar los costes de gestión e instalación de los equipos. Pero como decimos, la Ley señala que estos costes deben ser proporcionales.

¿Cómo actuar?

Si te has dado de baja dentro de los 14 días y crees que te han cobrado una cantidad injusta, lo más recomendable sería acudir a Consumo. La compañía deberá argumentar si la cantidad cobrada es proporcional y razonable según lo que indica la Ley de Consumo. Si no lo fuera, deberían devolverte la diferencia.

Si todavía no has contratado y tienes dudas sobre los "períodos de prueba" que ofrecen las compañías, entonces lo más seguro es contratar internet con una compañía que no imponga condición de permanencia. De esta manera, una vez activada la línea, no pueden cobrarnos nada por darnos de baja.

Ofertas ADSL sin permanencia